

Los fieles seguidores de Chick-fil-A, la reconocida cadena de comida rápida especializada en pollo, recibieron recientemente una razón más para admirar la marca.
El ex CEO Dan Cathy, hoy presidente del consejo de administración, habló abiertamente sobre la búsqueda constante de la empresa por glorificar a Dios a través de su labor diaria.
Tras la transición de liderazgo en 2021, cuando su hija Andrew Truett Cathy asumió como directora ejecutiva, Dan decidió reforzar la misión original de su padre, S. Truett Cathy, quien fundó la compañía sobre principios cristianos sólidos.
“En Chick-fil-A estamos profundamente arraigados a nuestro propósito corporativo”, explicó Cathy.
“Ese propósito es glorificar a Dios, ser fieles administradores de todo lo que se nos confía y ejercer una influencia positiva en cada persona que se cruza con nosotros”.
Dan Cathy enfatizó que el verdadero objetivo de la empresa no se limita a generar ingresos, sino a impactar vidas.
Recordó que el dinero y los reconocimientos son pasajeros y que los líderes deben mantener siempre una perspectiva eterna.
“Solo lo tenemos por un momento, así que seamos buenos administradores”, dijo con convicción.
También destacó la importancia de mantener una actitud humilde y enseñable, reconociendo al Creador en todas las decisiones.
“Necesitamos un espíritu dispuesto a aprender y a servir, porque eso nos enseña nuestra fe”, añadió.
Para Cathy, cada empleado, cliente y acción dentro de Chick-fil-A es una oportunidad para honrar a Dios con excelencia y coherencia.
Chick-fil-A trasciende la comida; su éxito proviene de una visión integral del servicio.
Para Cathy y su familia, el negocio busca nutrir tanto el cuerpo como el alma.
“La gente tiene hambre de ser tratada con honor, dignidad y respeto”, afirmó.
“Por sabrosos que sean nuestros sándwiches, la limonada o las papas fritas, las personas necesitan ser restauradas y animadas emocionalmente”.
Este enfoque espiritual y humano convirtió a Chick-fil-A en una de las empresas más admiradas de Estados Unidos.
Incluso durante el cambio de liderazgo, la fe y la confianza en Dios guiaron la transición de manera ejemplar.
El compromiso con la fe y el servicio se ha reflejado en los resultados: por octavo año consecutivo, Chick-fil-A fue votada como la cadena de comida rápida favorita de los estadounidenses, según el Índice Estadounidense de Satisfacción del Cliente.
Información Suministrada Por CBN News
REDACCIÓN REVISTA EL ORADOR