

En 2018, el Teatro Sylvan de Washington D. C. acogió por primera vez la reunión de ex integrantes de la comunidad LGBT transformados por su fe en Jesús. El evento, llamado Marcha de la Libertad, reúne a hombres y mujeres que comparten cómo Cristo cambió sus vidas.
Después de una pausa obligada por la pandemia de covid-19, la marcha volvió a celebrarse en 2021 con una energía renovada. Durante tres horas, los asistentes testificaron, adoraron y marcharon proclamando el poder liberador de Dios.
Los participantes hablaron con The Christian Post y coincidieron en que Jesús sigue obrando profundamente en quienes lo buscan. Entre ellos estuvo Ángel Colón, sobreviviente del tiroteo en el Pulse Nightclub de Orlando en 2016, quien recibió varios disparos y vivió para contar su milagro.
Colón afirmó que el “renacimiento del arcoíris” representa una señal viva del pacto de Dios. “Estamos recuperando el arcoíris —dijo—. Es de Dios, es su promesa, y para nosotros es algo hermoso”.
Él observa un creciente número de personas que deciden abandonar la vida LGBT para seguir a Jesús, especialmente desde el confinamiento mundial. Para Colón, la pandemia resultó una bendición disfrazada, porque impulsó a muchos a buscar respuestas espirituales y encontrar a Cristo.
El cofundador de la Marcha, Jeffrey McCall, confirmó ese cambio. Contó que durante el verano pasado recibió una avalancha de correos de personas que deseaban dejar atrás la identidad LGBT y abrazar una vida nueva con Dios.
Kim Zember, miembro de la junta directiva de la Marcha de la Libertad, explicó cómo Jesús actúa en las vidas transformadas. “Jesús fue a lugares oscuros”, afirmó. “Buscó a los enfermos, a los ciegos y a los quebrantados. Transforma nuestras vidas, no nos obliga”.
Tras compartir testimonios llenos de esperanza, los participantes marcharon desde el Teatro Sylvan alrededor del Lincoln Memorial, portando una pancarta que proclamaba la libertad en Cristo. La atmósfera combinó gozo, lágrimas y fe viva, mostrando que la gracia de Dios sigue restaurando vidas.
Información e Imagen provista por: The Christian Post
REDACCIÓN REVISTA EL ORADOR