

El gobernador de Florida, Ron DeSantis, reafirmó su compromiso con la libertad religiosa y los valores tradicionales durante la Cumbre sobre Libertad Religiosa organizada por la Alianza para la Defensa de la Libertad (ADF).
El evento reunió a líderes cristianos y funcionarios comprometidos con la defensa de la fe y la familia.
La ADF, según su sitio web, trabaja en favor de la libertad religiosa, la libertad de expresión, el matrimonio, la familia, los derechos parentales y la santidad de la vida.
DeSantis elogió a la organización y reconoció los desafíos que enfrentan sus miembros ante la presión mediática y política.
“Aprecio lo que están haciendo, porque sé que enfrentan represalias y difamaciones de los medios. Dios los bendiga por mantenerse firmes”, afirmó el mandatario republicano con tono enérgico.
Pidió a los asistentes mantener la fe frente a la adversidad y “ponerse la armadura completa de Dios” para resistir los ataques ideológicos.
DeSantis recordó su historial en la firma de leyes que defienden los valores conservadores, aun cuando generan oposición política y mediática.
Uno de los ejemplos mencionados fue la ley que prohíbe a niñas transgénero (niños biológicos) competir en equipos deportivos femeninos.
“Es una discriminación contra las mujeres atletas obligarlas a competir con atletas masculinos”, afirmó DeSantis con firmeza.
Aunque la NCAA y varias corporaciones se opusieron a la medida, el gobernador destacó que la aprobó sin dudarlo.
“Tuvimos poca reacción al principio. La izquierda y los medios hicieron lo suyo, pero ya nadie los escucha”, señaló.
También criticó el cierre de iglesias durante la pandemia, recordando que templos permanecían clausurados mientras clubes nocturnos y licorerías seguían abiertos.
“Decir qué cosas son esenciales o no, es una idea que debemos desechar”, concluyó, calificando esas decisiones como incoherentes y dañinas para la libertad religiosa.
El gobernador también advirtió sobre la influencia de la “wokidad”, una corriente que, según él, domina el mundo académico, los medios, las corporaciones y la tecnología, pero carece de apoyo popular real.
“Fuera de esos círculos, la mayoría de los estadounidenses no comparte esas ideas”, expresó DeSantis ante un público que lo aplaudió de pie.
Animó a los ciudadanos a defender sus convicciones aunque sufran críticas o burlas.
“Si te pones en pie por lo correcto, puede que te abucheen, pero representas a una inmensa mayoría silenciosa que comparte tu sentido común”, declaró.
DeSantis insistió en que la fe y los valores tradicionales continúan siendo el fundamento moral de la nación estadounidense, y que retroceder ante la presión cultural sería ceder terreno a la confusión moral y política.
Su mensaje cerró con un llamado a la unidad nacional bajo principios espirituales y patrióticos.
Información cortesía de Telegram.
REDACCIÓN REVISTA EL ORADOR